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martes, 1 de octubre de 2013

Puebla de Guzmán
La actual Puebla de Guzmán fue formada por dos alquerías, la de la Vaca y la
de Juan Pérez, situadas muy cercanas entre los rios Chanza y Malagon. La
alquería de la Vaca perteneció a la Orden del Temple, pero cuando ésta
Orden desapareció, sus bienes fueron bien donados por los servicios
prestados a la Corona o vendidos por menor precio del valor real.
La Alquería de la Vaca fue comprada por Gonzalo Fernández de la Algaba, su
mujer Isabel Fernández, su hermano Fernán González y la esposa de éste
Isabel González, y poco tiempo después fue vendida a Ferrán Peraza, y su
mujer Inés de las Casas, según escritura otorgada en Sevilla el 8 de julio de
1427.
El matrimonio Diego de Ferrera, de los Veinticuatro de Sevilla. e Inés
Peraza, deciden vender la aldea que habían heredado y lo hacen por
veinticuatro mil maravedíes a Pedro Cerezo, vecino de Sevilla, por carta
notarial de compraventa de 14 de diciembre de 1453, ante el escribano de
Sevilla, Diego Alfonso.
Y con fecha 15 del mismo mes y año, otorgan poder a favor de Alfonso de
Cantillana, Alfonso Morales y Gonzalo Vázquez, para que entreguen la aldea
de la Vaca a Pedro Cerezo.
Pero el 21 de febrero de 1457, el Arzobispado de Sevilla testimonia la
comparecencia del administrador de sus diezmos y ordena a los clérigos y
capellanes que amonesten a Pedro Cerezo y le prohíban cobrar los diezmos
de la Alquería de la Vaca, amenazando para el caso que no se devuelvan los
cobrados, sea Pedro Cerezo condenado a excomunión mayor.
Siete días después, Pedro Cerezo requiere a Diego de Ferrera e Inés
Peraza, para el saneamiento de la compra de la Alquería.
Ante el requerimiento, Pedro Cerezo, manifiesta que como la Alquería era
originariamente de los Templarios y no del Arzobispado de Sevilla y la
Orden del Temple había desaparecido, los diezmos no pertenecían a la
Iglesia, ya que los compradores estaban exentos.
Pero en 1466 fallecen Pedro Cerezo y su mujer Isabel Gutiérrez de los Ríos
y se efectúa ante el escribano la partición de sus bienes entre sus hijos
legítimos Isabel, Inés, Ana y Cristóbal Cerezo, correspondiendo a éste
último la aldea o Alquería de la Vaca.
Cristóbal Cerezo era monje cartujo y estaba destinado en el Monasterio de
la Cartuja de Miraflores, en Burgos, siendo el monje encargado de la Botica.
Se dice en los pocos datos biográficos que de él tenemos que, el hermano
Cristóbal no se limitaba solo a distribuir limosnas entre los indigentes que
se acercaban al convento, sino que facilitaba medicinas a los enfermos y que
su celo caritativo era tal que lo contagiaron de peste y murió de ello en
1599.
Por lógica y teniendo en cuenta la Orden a la que pertenecía, Cristóbal
Cerezo vendió o hizo donación de la Alquería de la Vaca a los cartujos, en la
persona de Fernando de Torres, Prior del Monasterio de Santa Maria de las
Cuevas, en Sevilla, según consta en carta notarial de compraventa de 23 de
octubre de 1466,ante los escribanos de Sevilla, Alvar Gutiérrez, Alfonso de
Porres y Alfonso Ruiz, dando poder Cristóbal Cerezo en la misma fecha a
favor de Alfonso de Ureña y de Francisco López de Cornado, para que
tomen posesión de la aldea en nombre del Prior.
Y por fin, la aldea formó parte del Condado de Niebla ya que pasó a
propiedad de Juan de Guzmán y Leonor de Mendoza, III Duques de Medina
Sidonia, con fecha 6 de febrero de 1490, cuando el Prior del Monasterio de
Santa Maria de las Cuevas les vende la Alquería en trescientos sesenta mil
maravedíes, elevándose carta notarial de compraventa ante el escribano
publico de Sevilla, Bartolomé Sánchez de Porras. Esta carta notarial fue
suscrita por los diecinueve monjes profesos que estaban en ese momento en
el Monasterio de Santa Maria de las Cuevas.
También mediante carta notarial, el Prior y los monjes del Monasterio,
otorgan poder con fecha 6 de febrero de 1490 a Ruy García, escudero de la
guardia, para que de posesión de la Alquería de la Vaca a los Duques de
Medina Sidonia.
Las cartas notariales y de compraventa a que hacemos referencia en este
articulo están depositadas en el Archivo de la Casa Ducal de Medina Sidonia
y sus textos ha sido transcritos en el libro “Niebla y su tierra en la Baja
Edad Media”, de Ana Anasagasti y Laureano Rodríguez Liañez.

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