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domingo, 12 de octubre de 2014

Diferente significado

» Como los onubenses nos desplazamos con frecuencia a Portugal, en este artículo damos a conocer algunas palabras cuyo significado es diferente en español y portugués.
29 septiembre 2014
Puente internacional del Guadiana.
Puente internacional del Guadiana.
Ángel Custodio. Es normal y dada la cercanía con nuestra provincia, que los onubenses nos desplacemos con frecuencia a Portugal, unas veces de vacaciones, otras de compras y otras a dar buena cuenta de la cocina portuguesa, que cuando se conoce, se adapta muchos a nuestras preferencias y gustos
Por ese motivo, creo que será bueno conocer algunas palabras que no significan lo mismo en los idiomas de ambos países.
Por ejemplo; el desayuno en el idioma luso se dice “pequeno-almoço” (pequeño almuerzo) y si te ha gustado, por favor no digas “exquisito” porque “esquisito” en portugués, quiere decir una cosa vulgar, sin importancia.
Si para desayunar quieres unos “churros”, aunque es difícil encontrarlos como no sea en ferias y festejos, deberás pedir “fartura”
Ya cuando vayas a comer a mediodía, si quieres un poco de lechuga, llámala “alface”, porque de lo contrario, salvo que sea en zona fronteriza, pueden no entenderte.
Una palabra que tiene un significado totalmente distinto en los dos idiomas es“espanto” que por aquí quiere decir que es un horror y en la lengua del vecino país quiere decir que es algo digno de admirarse, que es bonito, que es elegante.
Otra palabra totalmente distinta es como se dice “cenar” refiriéndose a la última comida del día, que por cierto en Portugal se hace mas temprano que en España, a cenar lo denominan “jantar”.
Y si dices “propina”, pensaran que quieres pagar la tasa para estudiar en las universidades portuguesas, porque a la propina se le llama allí “gorjeta”.
Para el postre también hay reservada una palabra distinta, porque en la lengua de Camoens al postre, se le llama “sobremesa”.
Si tiene que guardar cola por algún motivo, le dirán que se sitúe en la “bicha”, porque con el nombre popular de la culebra se denomina a la fila que la forma.
Creo que con esto, cuando de vacaciones o para ver un partido de fútbol, crucemos la frontera, entenderemos mejor algunas de las cosas que nos digan y veamos.
Me han comentado que hace años y promocionado por el turismo portugués en colaboración con la Embajada de España, se editó un folleto para repartir de forma gratuita y que recogía las palabras con diferentes significados entre los dos idiomas. He intentado localizar ese folleto, incluso en librerías de viejo portuguesas, hasta ahora con resultado negativo.

martes, 7 de octubre de 2014

Hat-Trick

» Recuerdo que el utillero del Velódromo, que creo se llamaba Salvador, reparaba a diario los balones descosidos en los entrenamientos. También se untaba una grasa en los balones, para la conservación de la piel.
6 octubre 2014
Antiguo campo del Velódromo.
Antiguo campo del Velódromo.
Ángel Custodio. Hace unos días cuando estaba viendo en la televisión como el jugador del Real Madrid, Cristiano Ronaldo, se llevaba para su casa el balón con el que se había jugado el partido, me dio por volver en mi pensamiento hacia el año 1940 y pensé que esto no se podía hacer en aquellos tiempos, y explicaré el porqué:
Cuando finalizó la guerra civil, los niños jugábamos con unas pelotas de trapo y apretadas con cuerdas, en las que algunos eran auténtico artistas y las hacían en lo que nosotros llamábamos de cuadritos, que era enlazando las cuerdas como los paralelos y los meridianos en las reproducciones de la bola del mundo.
Entonces, los balones no eran de una sola pieza como los actuales, estos se componían de dos piezas, uno que era la parte exterior  de cuero y con los trozos de piel cosidos a mano. El interior era el “gomatico”, (asi llamábamos a la goma interior de los balones aquí). El cierre  era abertura en el balón, que se unía con una tira de cuero, (como los cordones de zapatos), y que si rematabas de cabeza y tenías la “suerte” que te diera en la frente, te acordaba de ello durante una o dos horas.
Los balones eran muy caros y escasos  y recuerdo que el utillero del Velódromo, que creo se llamaba Salvador, reparaba a diario los balones descosidos en los entrenamientos. También se untaba una grasa en los balones, para la conservación de la piel.
Por todo esto, creo que si en el año cuarenta le hubieran dado el premio al que marcaba tres goles, le hubiesen entregado un “diploma” en lugar del balón.
(Publicado en Huelva Buenas Noticias)