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lunes, 15 de diciembre de 2014

Al éxito por la práctica

» Ángel Custodio nos cuenta su experiencia temporal en silla de ruedas mientras se recupera de una operación que le han realizado tras sufrir una caída.
15 diciembre 2014
Ángel Custodio.
Ángel Custodio.
Ángel Custodio. Al final del verano y cuando me disponía venir desde Punta Umbría, al montarme en la canoa, resbalé con tan mala suerte que sufrí una triple fractura en el tobillo izquierdo. Me trasladaron al Juan Ramón y al día siguiente fui operado colocandome una chapita y unos tornillos y a convalecer.
Desde entonces, aunque temporalmente y hasta cuando efectúe la recuperación, me veo obligado a desplazarme en silla de ruedas si quiero salir a la calle, lo que procuro hacer siempre que puedo. Según me dicen todo va muy bien y dentro de poco podré caminar.
El primer día que salí en la silla, todo iba muy bien mientras que lo hacía por el acerado, pero cuando tuve que pasar el primer paso de cebra y atravesar hasta la otra acera, sentí una extraña vibración, como si fuera un terremoto. Pero no era un movimiento sísmico, eran los adoquines de la calle que hacían saltar  las ruedas de una forma terrible; me vibraba el estomago, la columna vertebral, los brazos y tenía la sensación que mi cuerpo entero iba a estrellarse en el suelo.
Yo, afortunadamente espero dejar este medio de locomoción dentro de poco, pero pensé en las muchas personas que por diversas lesiones u otros problemas se ven obligadas a moverse en  silla de ruedas toda la vida, y me dio un escalofrío que recorrió todo mi cuerpo.
He pensado que como el próximo año hay elecciones y se acometerán muchos arreglos en la ciudad, en los pasos de cebra, podrían sustituirse la base de los mismos por asfalto liso y llano, con lo que se prestaría un gran favor a una minoría silenciosa que dejará de soportar las molestias que le producen los adoquines en el uso cotidiano y obligatorio  de la silla de ruedas.
Nunca había pensado en este problema, pero como decía el slogan de  la antigua y creo que desaparecida Escuela Radio Maymó en su publicidad. “Al éxito por la práctica”, yo al verme obligado a realizar esta práctica de la silla, he descubierto un verdadero suplicio que sufren muchas person

lunes, 1 de diciembre de 2014

Rancarreja

» Hace unos días me recordaron que cuando Rita Hayworth visitó Huelva y se la vio paseando por la calle Concepción.
1 diciembre 2014
Rita Hayworth estuvo en Huelva.
Rita Hayworth estuvo en Huelva.
Ángel Custodio. A veces, surgen nombres y hechos que crean una leyenda y eso es lo que pasa con el “pequeño Nicolás”, que actualmente, todos los medios de comunicación, informan datos sobre los acontecimientos en los que este singular personaje ha sido  protagonista.
Esto pasará y con el tiempo se olvidará. Como ha ocurrido tantas veces  con esas pequeñas historias que nos cuentan “los más viejos del lugar” y que a veces nos causan dolor y otras sonrisas, pero que si no fuera por la memoria de algunos , no las conoceríamos.
Comentaba esto en una tertulia de café, cuando alguien me recordó que una persona de Palos se propuso ir a Madrid cuando vino el presidente de los Estados Unidos Dwight Eisenhower, y tuvo habilidad para pasar todos los controles  e incluso estrechó la mano del importante mandatario.
También me recordaron que cuando Rita Hayworth  visitó Huelva e iba por la calle Concepción, un conocido comerciante onubense, le dio un manotazo en el trasero, con el consiguiente revuelo. La frase del comerciante fue; “una vez que Gilda ha venido a Huelva, no se podía escapar que yo le tocara el culo, porque eso ocurre solo  una vez en la vida”
Hubo en Huelva un personaje del que ya no se habla y que entonces fue una leyenda, le llamaban “Rancarreja” y era célebre por la situaciones que creaba en la vida diaria, aunque cuando era muy comentado  en la época de carnavales. Rancarreja  lucía los atuendos que más llamaban la atención, aunque la mayoría de las veces “no eran aptos para menores,” y cuando eran aptos es porque eran escatológicos.
Han pasado los años y ya pocos se acuerdan, de quien según dicen, fue  uno de los hombres más divertidos que ha tenido Huelva y su carnaval.